miércoles, 14 de diciembre de 2011

Spin City

Surfeando la web encontré un blog que se llama Women in PR que toca justamente temas de relaciones públicas pero siempre orientado a las mujeres.

En Argentina esta es una profesión ejercida mayoritariamente por mujeres tal como se puede ver en las aulas de las universidades y en las oficinas de las cientos de consultoras que hay en los grandes centros urbanos del país. Aunque curiosamente (o no tanto en realidad) los puestos jerárquicos están casi siempre ocupados por hombres.

En Estados Unidos también hay un panorama similar pero que se ha dado en los últimos años ya que históricamente fue una profesión ejercida por hombres. Como la mayoría de las profesiones que en Latinoamérica son "modernas", las relaciones públicas tienen una tradición muy rica en Estados Unidos por lo cual blogs de nicho como Women in PR son bastante comunes y la información muy específica para ese mercado.


Pero la semana publicaron un post, 20 things every PR pro should know how to do que enumera 20 habilidades que toda profesional de esta carrera debería tener que es muy aplicable al mercado argentino. Me parece interesante traducir las que me parecen más relevantes y orginales y a las que tal vez muchos profesionales en la vorágine del día a día no le prestan la atención merecida. De más está decir que varios de estos tips pueden adaptarse al ejercicio de cualquier profesión:





  1. Llama la atención de un periodista o un blogger sólo con tus palabras: Las palabras ejercen poder. Elegilas cuidadosamente y sé relevante. Muchas veces no nos damos cuenta y escribimos una y otra vez los mismos press releases con las mismas palabras, solamente cambiándoles el nombre de la marca o el producto que rara vez tienen un valor noticiable para un medio.



  2. Sostené un posición ante un cliente o un periodista de manera firme pero cordial. A todos alguna vez un cliente nos ha planteado delirios imposibles como "quiero salir en la tapa de Clarín del domingo" o "quiero que el periodista nos mande la nota para que la aprobemos antes que la publiquen". Sostener una posición implica educar al cliente sobre qué prácticas son aceptables y posibles y cuáles no.



  3. Generá contenido valioso regularmente. Este punto está muy relacionado con los anteriores ¿Cuántas veces mandamos press releases que SABEMOS que no le interesan a nadie sólo porque le prometimos al cliente que ibamos a enviar una gacetilla por semana? Sí, sorprendentemente muchas consultoras trabajan así. Y después queremos que los medios y las empresas nos tomen en serio cuando nosotros vendemos una herramienta de comunicación como si fuera un commodity.



  4. Hacé buenas preguntas. Es el único camino para encontrar información que pueda ser relevante para un medio. Muchas veces los clientes tienen cosas muy interesantes para contar y no lo saben. ¡Para eso nos pagan, para encontrar lo importante!



  5. Colaborá con otras área de la organización. ¿Qué sería de las PR, sin marketing, sin publicidad, sin recursos humanos, sin admnistración, sin legales? No somos nada sin ellos y tenemos que encontrar la manera de ser nosotros igual de útiles para ellos. Y si ya lo somos, que se note entonces.



  6. Aprendé a usar herramientas de monitoreo de redes sociales. No basta con estar en cuanta red social exista hay que evaluar resultados para saber si realmente le sirve a nuestro cliente o si debemos reorientar la estrategia.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Read my mind

Soy compradora compulsiva de libros. En general, no soy una persona de comportamientos irracionales (en realidad, soy el colmo de la estructura) ni excesivamente gastadora (keyword: en general) y si me sobrepaso con la compra de ropa u otras chucherías, como suele pasarme cuando me voy de viaje que arraso con ferias artesanales y demás locales, me da un toque de culpa por haber gastado mis recursos limitados en pavadas. Pero cuando compro libros jamás me pasa. Vuelvo feliz de la vida, como si hubiera hecho la mejor inversión del mundo, porque de hecho considero que comprar libros es la mejor inversión del mundo.




El problema es que en los últimos años mi ritmo de compra ha sido mucho, muchísimo mayor que mi ritmo de lectura. Tal es así que los libros se acumulan por todas partes y muchos de ellos están intactos, no por falta de ganas, si no por falta de tiempo. Por ejemplo, en las últimas tres semanas estuve totalmente abocada a la lectura de éste:











Aunque me encanta la historia, no lo estaba leyendo por placer sino para un parcial de Historia Argentina, por lo cual durante estos días tuve que abandonar la lectura de este otro que empecé en el verano pero como es en inglés voy un poco lento (bueno, bastante lento):







El parcial fue el lunes a la noche pero aún no he retomado su lectura, aunque lo veo que me mira desde la biblioteca (sí, a mí mis libros me miran), me puse a leer éste:









Demian me lo prestaron y tengo que devolverlo cuanto antes. O sea, no sólo no tengo suficiente con la parva de libros que me compro y que no llego a leer sino que también ando pidiendo prestados

Retomando la idea de que los libros me parecen la mejor inversión del mundo (después de la depilación definitiva, de la cual hablaré en otro post), creo que no es necesario leer un libro inmediatamente luego de comprarlo. Creo que hay momentos para cada libro. Ya sea por tu estado de ánimo, por la época del año o por el lugar en el que estés. Por ejemplo, este verano que me fui a Perú me llevé para leer éste:











Sí, se me ocurrió leer a Vargas Llosas en Perú, ¡qué original soy! ¿no?


viernes, 16 de septiembre de 2011

Election

Esta semana se desarrollaron en la UBA las "elecciones para la renovación de los representantes estudiantiles ante los Consejos Directivos". Confieso que acabo de copiar esta información del sitio de la UBA porque nunca me queda del todo claro qué es lo que se vota, cuánto duran los mandatos y lo más importante: qué goma hacen quienes ocupan esos cargos.


Realmente es irónico que pase ésto, que sé que no me pasa mi sola, ya que la cantidad de panfletos y afiches que inundan las facultades en esta época, o por lo menos así pasa en Sociales, es demencial. Y no contemos la cantidad de veces por clase que entran a las aulas a hacer campaña.


El lunes voté y en el cuartito oscuro que armaron encontré como 40 boletas distintas. La mitad verdes y la otra mitad, blancas para diferenciar los distintos cargos. Voté lo que voto siempre después de leer varios panfletos que supongo haber entendido ya que las proclamas de los distintos partidos suelen parecerse bastante.


Un denominador común son las más variadas acusaciones entre partidos: "que se venden al capital" (no entiendo qué significa eso), "que reciben plata del rectorado", "que sólo quieren llevar agua para su propio molino", entre otras cosas. También sostienen que quieren hacer una facultad más "popular" (tampoco sé qué quiere decir esto) y reivindican banderas que parecen salidas directo de la década del '70, como "la lucha contra el imperialismo" o "la integración latinoamericana", lo cual no está ni bien, ni mal pero me llama bastante la atención. Sobre todo porque nunca dicen cómo piensan lograr ninguna de esas cosas.


Todo ésto me parecería de lo más simpático e interesante si no fuera que por este frenesí difusor, otra vez están arruinando todas las paredes de la facultad, que en marzo lucián blancas e inmaculadas, con sus afiches partidarios. Es una pena que traten de esa manera a un edificio por el cual tanto lucharon (ver atrincherados). Me hace pensar que en realidad nos merecemos estudiar en el más ruin de los galpones.


Supe que las distintas agrupaciones habían acordado no pegar carteles dentro de las aulas, consigna que en esta campaña fue totalmente dejada de lado, por lo menos en las dos aulas de la planta baja en las cuales cursé esta semana. Cuando una compañera le preguntó a una chica de una agrupación que no recuerdo cuál es por qué había pasado ésto su respuesta fue: "los otros empezaron y nosotros no podíamos quedarnos atrás". "¡Oh! ¡Qué declaración madura y fundamentada! - pensé - Capaz los voto eh".


En relación a este tema les dejo dos trailers de películas:


Uno es de "Election",que le da título a este post, de 1999 protagonizada por Reese Witherspoon y Matthew Broderick y dirigida por Alexander Payne. Esta película transcurre en una típica secundaria de Estados Unidos y retrata de una manera divertida e interesante cómo se desarrollan las campañas y elecciones para ocupar el cargo de "Class President". La obsesiva y ultracompetitiva Tracy Flick (Witherspoon) hará cualquier cosa con tal de lograr ser electa y el Profesor Mc. Allister (Broderick) hará cualquier para impedírselo.







Y el otro es de "El Estudiante" de Santiago Mitre. Este film se estrenó en el BAFICI de este año y ahora lo están dando en el MALBA y en el Lugones. Esta obra sí esta directamente relacionada con el tema de este post. Se trata de la historia de un chico del interior que llega a Buenos Aires a estudiar en la UBA y del camino que recorre hasta ingresar en la militancia política. Aún no pude verla pero he oído muy buenos comentarios:



miércoles, 14 de septiembre de 2011

El Día de la Independencia





Desde hace algunos años ya venía con la idea de irme a vivir sola, de tener mi propio espacio y de llevar totalmente sola las riendas de mi vida. Pero siempre por una razón o por otra parecía imposible o había otras prioridades: no me alcanzaba la plata, o prefería gastarla en otra cosa (¡me gusta mucho viajar!), o estaba empezando una carrera nueva, o estaba cambiando de trabajo, etc.


Pero en mayo de este año se alinearon los planetas: tenía suficiente dinero, estaba muy tranquila con la facultad (sólo cursé una materia que promocioné #nerd), el trabajo marchaba bien y me enamoré de este monoambiente muy cerca de donde vivo ahora:








Para lo indecisa que soy, tomé la decisión a la velocidad de la luz. Fui a verlo dos o tres veces, fui a ver otros para comparar y listo. Cuando me quise acordar ya era julio y estaba firmando. ¡Era oficialmente una adulta! Estaba por abandonar esa adolescencia eterna tan común hoy en día y entrando por la puerta grande al "fascinante" mundo de la gente "madura" y "responsable". Todo entre comillas, porque sabemos que no hay nada de fascinante en lidiar con el plomero, el administrador, el herrero, el electricista y demás profesionales del recauchutamiento hogareño y ya el primer mes pagué tarde las expensas y el teléfono.


En este momento, estoy con los pintores y mi adorado y luminoso monoambiente luce así:





Cuando se me pase el efecto del Alplax que tuve que tomarme al ver eso, continuaré con la bella y atrapante historia de mi mudanza.

domingo, 15 de mayo de 2011

Paja

Hace un tiempo le leí en Twitter una frase a @YoFermina, a quien no tengo el placer de conocer pero cuyos twits me divierten mucho, que me quedó grabada por lo bien que describe mi situación actual con respecto a muchas cosas:

"La paja es la fuerza más destructiva para nuestra generación".

Créanme que es así. Esa es la única razón por la cual llevo tantos meses sin escribir. (ah! hablo de 'paja' como sinónimo de 'fiaca', no de su otra acepción). No es carencia de anécdotas (todos los que asistimos a #fsoc lo sabemos), ni falta de tiempo, es lisa y llanamente PAJA.

Paja de loguearme a Blogger, de darle click a 'Nueva Entrada', de empezar a escribir, de corregir lo que escribo después. De hecho en este momento siento que estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano. Nadie me obliga a escribir, en realidad lo disfruto mucho, pero me da mucha paja.

Supongo que varios se sentirán identificados con este sentimiento y los que no, les recomiendo leer este artículo y entenderán perfectamente a qué me refiero.

Le daría un cierre un poco más lindo a este post. Pero me da paja.


jueves, 28 de abril de 2011

Nuevo Hogar

Este año empezamos a cursar en la nueva sede de Constitución. Es un edificio divino, con aire acondicionado, ventiladores, puertas, vidrios (¡Sí! Hay puertas en los baños y vidrios en todas las ventanas. ¡Es un sueño hecho realidad!) bancos, baños limpios.


La primera vez que fui quería llorar. Me pareció increible, gigante y súper agradable.


En la sede anterior siempre parecía que eramos miles, como si fuera un hormiguero. A la noche había embotellamientos para salir. Acá parece que nunca hubiera nadie (capaz tiene algo que ver con que curso los viernes de 20:00 a 23:00. Claro, ¿quién demonios va a estar en la facultad un viernes a las 11 de la noche?).


La nueva fábrica (le sigo diciendo fábrica porque esta también es una fábrica, aunque realmente no se nota, la arreglaron muy bien) queda muuuuuy cerquita del shopping. Tomo el mismo subte que tomé durante cuatro años, me bajo en la misma estación pero en vez de dirigirme al glamoroso edificio vidriado sobre la 9 de Julio me adentro en las profundidades de Constitución hasta que aparece, imponente y serio, mi nuevo hogar, que la verdad, me encanta.