Anoche fui por primera vez a una Asamblea de la Facultad de Ciencias Sociales.
Como ya sabrán, desde el 31 de agosto la Facultad está tomada. Desde el momento de la toma, se realizaron varias asambleas para decidir la continuidad o el levantamiento. Por distintas razones, no fui a ninguna de ellas, pero anoche surgió la posibilidad y fui.
Este es mi segundo año en la UBA así que todavía no estoy muy empapada de la dinámica de su actividad política estudiantil, pero en el último mes me vi forzada a recibir un curso acelerado para entender un poco el tema.
Caí al estacionamiento de Marcelo T a eso de las 12 de la noche, justo a tiempo para la votación.
Ya habían pasado todos los oradores. Los ánimos estaban más que caldeados: mucho cantito ("MT, Constitución y Ramos tomamos las 3 sedes, ya no nos paran más, ya no nos paran más" y "Se levaaaaaaaanta, la toma se levantaaaaaaa. Sí, todo muy maduro, coherente y con argumentos debidamente fundamentados) a favor y en contra, gritos desde la conducción. Gritos desde la masa de la asamblea, gritos de un gordito con un megáfono a un costado que estaba en contra de la toma. En fin. Parecía cualquier cosa, menos el ambiente propicio para tomar una decisión política sólida y consensuada.
Votamos varias veces porque la verdad que el proceso era un caos absoluto. Desde el escenario gritaban que no sentáramos para votar y desde la gente alguien respondía: ¡¿Por qué no te sentás en esta?!. Ah! aclaro que "votar" significa levantar la mano a favor de una moción u otra. O sea, que la votación a mejor compañero que hacíamos en el primario tenía más rigurosidad qeu esto.
Nos guste o no, porque yo estoy absolutamente en contra de la toma, en la asamblea eran mayoría quienes estaban a favor de continuarla y ganó esa moción. La dinámica de esta semana, porque todas las semanas cambia (sí, están organizadísimos y tienen un norte súper definido los del CECSO), es aulas abiertas y se levanta la toma por 3 días en Marcelo T para que puedan reunirse con las autoridades.
Sinceramente, es la primera y última vez que participo de una asamblea. Me parece patético que ese mamarracho sea el órgano de decisión y debate de los estudiantes. En medio de insultos (insultos muy de Sociales, como "Trosko" y "Burócrata estudiantil") no se puede debatir.
En medio de cantitos y chicanas, tampoco. Con una cantidad de personas (alrededor de 1000, en las asambleas más convocantes) para nada representativa de la población total de sociales (30.000 personas) no se puede tomar ninguna decisión seria y respaldada.
Gente: por algo la democracia directa no existe más, ¡no sirve! y menos que menos en un ambiente carente de respeto por la diversidad de opiniones, de ambas partes, ya que lamentablemente no es una característica excluyente de los partidos de izquierda.
Creo, un poco desde afuera porque aún no estoy tan sumergida en la realidad política de la UBA, que esta herramienta de decisión es totalmente obsoleta y tenemos que replantearnos de qué manera nos vamos a manejar en el futuro, porque esto así no va, no es serio, no es justo, es excluyente (porque si no tenés ganas ni tiempo de quedarte hasta la 1:00 am a votar, no tenes otra manera de participar)
Quienes querían seguir con la toma, luego de la votación gritaban: "¡Ganamos!"
Chicos, ¿qué es exactamente lo que ganamos?. Es más que claro que estamos perdiendo todos.
