Ayer tuve mi primera clase pública. Hablamos sobre Política de Aristóteles en la calle, sentados en ronda con nuestros bancos.
Sí, fue una experiencia "curiosa", por llamarlo de alguna manera y rescato que a pesar de todos algunos profesores sigan yendo a dar clase (como nos avisaron a través del blog de la cátedra) y los estudiantes sigamos yendo a cursar.
Sin embargo una clase pública es por lejos mucho menos productiva que en una un aula tradicional. Es un poco difícil concentrarte en filosofía griega si tenes que andar fijándote que los autos que salen del estacionamiento no te pisen y pausar la clase cada vez que pasan las motitos del delivery porque no se escucha nada.
Ojalá volvamos pronto a la normalidad y el gobierno, para variar, se haga cargo de todos los arreglos que hay que hacer en todas las facultades tomadas.
(Foto de La Nación. Otra vez no llevé la cámara.)

una vez, en un shopping tuvimos una clase al "aires libre"..y si bien estábamos en medio de la naturaleza...el solcito primaveral, el canto de los pájaros, etc. hicieron un poco difícil la concentración....no hay vuelta...tenemos que estar encerrados :P
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